Para mejorar su reputación en Hollywood, Angelina Jolie accedió a someterse a pruebas diarias de drogas para protagonizar la megaproducción Lara Croft: Tomb Raider, estrenada en 2001.

Esta revelación surge de la reciente biografía de Sherry Lansing, ex directora ejecutiva de Paramount Pictures, de acuerdo con Hollywood Reporter, que publicó el miércoles un extracto del libro de Lansing.

En esa época, Jolie tenía 24 años y aún no era muy conocida en la industria del cine. Su imagen no era muy fiable, los rumores indicaban que consumía drogas y que su estabilidad mental era muy frágil.

En una reunión con el director de la cinta, Simon West, la hija John Voight dijo que estaba dispuesta a todo para quedarse con ese papel. “Haré lo que quieras para demostrar que soy digna. Seré fiable y trabajaré duro. No me importa si el estudio quiere hacerme test de drogas todos los días”. 

Finalmente aceptaron darle la oportunidad a Jolie, pero con la condición de que pasara tests diarios de drogas. Esto fue poco antes de que la ganadora del Oscar por Inocencia Interrumpida se casara con Billy Bob Thornton.

Lara Croft: Tomb Raider fue todo un éxito en las taquillas e impulsó la realización de una secuela en 2003, también protagonizada por Jolie.