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Éstas son las probabilidades de que el Tesla lanzado por SpaceX choque contra un planeta

16/02/2018 4:25 pm

Hay un 6% de posibilidades de que choque con la Tierra y un 2,5% de que impacte contra Venus en el próximo millón de años

Despega un Tesla rumbo a Marte a bordo del ‘Falcon Heavy’

Un observatorio español localiza en el cielo el coche

Tras el mediático lanzamiento de prueba del cohete Falcon Heavy, un deportivo rojo está vagando por el espacio y así seguirá durante millones de años si no choca antes con algún otro fragmento de basura espacial o colisiona con un planeta. Y es que el coche Tesla puesto en órbita el pasado 6 de febrero por la empresa aeroespacial SpaceX para probar su nuevo y potente vehículo lanzador no lleva a bordo instrumentos científicos o de navegación, pues sólo fue equipado con las tres cámaras con las que grabó las primeras horas de su aventura espacial.

Aunque nunca ha tenido utilidad científica, el deportivo forma parte ya del catálogo de objetos cercanos a la Tierra (en inglés, Near Earth Object, NEO) que son monitorizados por la NASA por si pueden suponer una amenaza debido a su relativa proximidad con nuestro planeta.

¿Dónde acabará el coche? Un equipo de astrofísicos de la Universidad de Toronto Scarborough (Canadá) se ha hecho esa pregunta y la intenta responder en un artículo que acaban de publicar en el archivo de prepublicaciones científicas arXiv.org. Los investigadores han calculado la posible órbita que seguirá el descapotable durante su periplo espacial y las probabilidades de que choque contra un planeta.

Según sus estimaciones, el coche quedará vagando por el espacio en una órbita solar y en el próximo millón de años, hay un 6% de posibilidades de que choque contra la Tierra. También es posible que el vehículo termine impactando contra otro planeta. Los astrofísicos estiman que hay un 2,5% de posibilidades de que colisione con Venus.

Pero según subraya Daniel Tamayo, coautor del estudio, “no hay ningún peligro” porque, si ocurre, sería dentro de millones de años. Si hubiera algún riesgo, “la NASA no hubiera permitido el despegue”, señala el astrofísico español a EL MUNDO.

Además, incluso aunque regrese a nuestro planeta, lo más probable es que se desintegre total o parcialmente al entrar en contacto con la atmósfera, como ha ocurrido con otros fragmentos de naves o cohetes en desuso (denominados basura espacial) de tamaño similar. Los trozos que logran atravesar la atmósfera caen mayoritariamente al agua debido a que casi toda la superficie la ocupan los océanos.

Acercamientos a la Tierra

“Probablemente acabará chocando contra la Tierra o Venus pero no hay que alarmarse porque la probabilidad de que ocurra, incluso en el próximo millón de años, es muy pequeña”, coincide Hanno Rein, autor principal del estudio, en un comunicado.

El coche viaja en una órbita elíptica solar y durante los próximos siglos se producirán una serie de aproximaciones a la Tierra. La primera, según este equipo de astrofísicos, tendría lugar entre 2088 y 2091, cuando se situará a varios cientos de miles de kilómetros de distancia.

La órbita que siga el coche va cambiando a lo largo del tiempo y la evolución de su trayectoria depende de esas aproximaciones, sobre todo si se acerca mucho. Un pequeño cambio en su trayectoria, dicen los autores del estudio, podría tener grandes efectos en su órbita.

Debido a que la órbita es muy caótica, hay que calcular cientos de trayectorias y analizar los resultados de manera estadística. Hanno Rein y yo hemos trabajado mucho en desarrollar algoritmos rápidos para calcular órbitas con precisión, así que teníamos todas las herramientas necesarias listas para este tipo de análisis”, señala. Y es que su estudio se ha publicado pocos días después del lanzamiento: “Dejamos los ordenadores trabajando durante el fin de semana, y luego escribimos el artículo. Todavía siguen calculando las trayectorias para que podamos investigar como cambian las probabilidades después de diez o veinte millones de años”.

Basura espacial

Daniel Tamayo considera que tampoco hay riesgo de que el coche termine chocando con algún satélite o sonda que esté en el espacio: “La basura espacial es un asunto gravísimo porque está en la órbita terrestre y si no cambian las cosas, pronto estaremos rodeados de trozos de satélites y otras naves y será imposible mandar al espacio más misiones hasta que lo resolvamos. Pero el Tesla no va a crear ningún problema porque lo han mandado en órbita alrededor y allí hay mucho espacio”, señala.

El astrofísico considera, además, que la iniciativa de Elon Musk fue muy positiva para fomentar el interés de la población por este sector: “Esas imágenes de un coche volando por el espacio con la Tierra detrás no tienen precio. Vi el despegue con mi hijo de cinco años, que me preguntaba dónde estaba Marte y cuándo iban a llegar. Necesitamos de nuevo ese entusiasmo por el espacio que perdimos después de los años setenta”, afirma.

 

Fuente: El Mundo