ÚLTIMA HORA

NOTICIAS

PlayStation y otras 20 compañías de videojuegos se unen a la ONU contra el cambio climático

24/09/2019 9:02 pm

Playing for the planet es la nueva iniciativa con la que las empresas de videojuegos buscan contribuir en la lucha contra el cambio climático

Sony y Microsoft junto a otras tantas empresas creadoras de videojuegos se han comprometido a luchar contra el cambio climático y el calentamiento global. Las plataformas prometieron este lunes ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que aumentarán sus esfuerzos para combatir este mal mundial con la participación de sus usuarios.

Sus compromisos abarcan la plantación de árboles, la reducción en el uso de plástico en los paquetes y el uso de energía en los juegos, e incorporar temas ambientales.

PlayStation anunció su participación en la iniciativa bautizada como Playing for the Planet, que busca generar conciencia en sus jugadores y reducir la emisión de gases gracias a diversas modificaciones que han implementado en su hardware.

En un comunicado oficial, Sony Interactive Entertainment declaró que se ha reducido el consumo energético de PS4 mediante la utilización de tecnologías más eficientes, como la integración del sistema en un chip y la inclusión de modos de ahorro de energía, como suspender la partida en la RAM. De acuerdo con la compañía, se han reducido las emisiones de carbono en 16 millones de toneladas métricas.

Con la reducción en el consumo de energía, las compañías buscan contribuir a disminuir las emisiones de contaminantes 

Respecto a su nueva consola, la PS5, cuyo lanzamiento se espera para el próximo año, Sony prometió un consumo energético más reducido en la suspensión de la partida. Sobre estas iniciativas, Jim Ryan, director general de Sony Interactive Entertainment, dijo en el margen de la Asamblea General de la ONU lo siguiente:

Creo que los juegos y los jugadores pueden ser una fuerza para el cambio social y me gustaría ver a nuestra comunidad global unirse para ayudar a nuestro planeta a sobrevivir y prosperar

Sobre el menor uso de energía en la consola, dijo que si un millón de jugadores lo usan, eso ahorraría la electricidad suficiente para alimentar mil viviendas promedio en Estados Unidos.

A PlayStation se unieron 20 compañías más de videojuegos tales como Twitch, Google Stadia, Ubisoft y Microsoft. Todas ellas, formarán parte del proyecto de la ONU, con lo que se espera aglomerar a más de 970 millones de jugadores.

Microsoft se comprometió por su parte a reducir las emisiones de CO2 en un 30% antes de 2030. De manera paralela, recordaron que con anterioridad, ya implementaron un programa piloto con el que han han certificado que un total de 825.000 Xbox One están fabricadas con neutralidad de carbono, es decir, cero emisiones.

En cuanto a Ubisoft, la compañía se ha comprometido a abastecer de material a las fábricas que sean eco-friendly, mientras que Sports Interactive ha anunciado un nuevo programa de reciclaje que busca reutilizar 20 toneladas de plástico este año. Google Stadia se comprometió a realizar una guía para el desarrollo de videojuegos de manera sostenible y buscar la manera de hacer eficiente la energía.

De manera paralela, se buscan impulsar los videojugeos verdes, a fin de educar a los niños sobre la fauna y flora y abordar otros asuntos ambientales. El Ex secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, puso de ejemplo el personaje Red, una de las aves de Angry Birds, que fue “embajador honorario ecológico” en 2016.

“Este es el canal de movilización más poderoso en el mundo”, recordó el ministro del ambiente de las Islas Marshall, David Paul, en el encuentro con los ejecutivos de la rama.

El cambio climático en la ONU

El periodo de los últimos cinco años, desde 2015 a 2019, va camino de convertirse en el de mayor temperatura media jamás registrada, según denuncia un actualizado y completo informe sobre el medioambiente presentando por la ONU de cara a la Cumbre del Clima de Naciones Unidas celebrada este lunes en Nueva York.

“United in Science” (Unidos en la Ciencia), como se ha denominado el documento, subraya la cada vez mayor distancia que separa a los objetivos que se ha marcado la comunidad internacional para frenar el cambio climático de la realidad de la situación.

Por ejemplo, que la temperatura global registrada desde 2015 se encuentra 1,1 grados centígrados por encima de las de la era pre-industrial (1850-1900), y 0,2 grados superior a las anotadas entre 2011 y 2015.