Guatemala firma acuerdo de asilo con el Gobierno de Estados Unidos

Nacionales - 26 julio, 2019

Today, President Trump announced a safe third country agreement with Guatemala that will put human smugglers out of business and provide safety for legitimate asylum seekers. pic.twitter.com/ENAifXfvRz — The White House (@WhiteHouse) July 26, 2019       HAPPENING NOW: Trump presides over signing of document by a Guatemalan official and the acting DHS Secretary.

 

 

 

 

Guatemala y EE.UU. siguen negociando una serie de acuerdos sobre el combate al crimen organizado, la migración irregular o las visas de trabajo temporal, confirmó este viernes el presidente guatemalteco, Jimmy Morales, quien no hizo mención al tema de convertir a la nación en un «tercer país seguro».

 

 

 

En declaraciones a la prensa, el mandatario admitió que «siguen las negociaciones» para tener las «mejores condiciones de los acuerdos que se firmen».

Explicó que están relacionados con «temas de seguridad», «solidaridad internacional para los migrantes» y otorgamiento de visas para trabajadores temporales en agricultura, que espera que se extienda a otros sectores como el turismo o la construcción.
Sobre el concepto de «tercer país seguro», solo dijo que es un término «genérico» y «coloquial» que «no existe» y mostró su confianza de que estas negociaciones eviten posibles sanciones de EE.UU., tal y como ya lo ha advertido el presidente Donald Trump.

«Eso es lo que se ha estado hablando y seguimos todavía en conversaciones», proclamó, y volvió a criticar el fallo de la Corte de Constitucionalidad, que ordenó suspender la posibilidad de convertir a Guatemala en un «tercer país seguro» sin que este acuerdo antes pasara por el Congreso para su discusión y aprobación.

Morales, que volvió a culpar de las eventuales sanciones de EE.UU. a los medios de comunicación, analistas, a los magistrados del máximo tribunal y al grupo de personas que promovió esa acción ante la Corte, mostró su «fe» de que este diálogo deje «buenas noticias para Guatemala» y ponga al país en una «posición privilegiada como socio privilegiado de Estados Unidos».

Las decisiones de la Corte, que avalan «miedos y temores» de grupos ideológicos, minan la relación con Estados Unidos, apuntó el presidente, quien defendió que los países hagan negociaciones bilaterales sin la presencia de los medios de comunicación y con la única condición de no violar las leyes.

Sobre las posibilidades de negociación que tiene Guatemala, Morales dijo que las amenazas de EE.UU., que responden al estilo de Trump -que mantiene una «negociación dura» a través de redes sociales para «enviar mensajes e imponer condiciones»-, se pueden negociar «de la forma correcta» y como lo venían haciendo hasta ahora.

Reacio a hablar de la posibilidad de convertir a la nación centroamericana en un tercer país seguro, Morales dijo que «no existe un acuerdo que se llame así» y avanzó que cuando esté negociado, finalizado y firmado lo analizarán en Guatemala para el proceso a seguir, aunque admitió que ahora el diálogo es más «complicado» desde que la Corte se ha «entrometido».

«Las condiciones de ahora, por supuesto, son diferentes a las condiciones de hace 12 días», zanjó.

Las amenazas de Estados Unidos se dieron a conocer este martes después de que acusara a Guatemala de haber roto un acuerdo inicial respecto a la conocida como política de un «tercer país seguro» y tras ello Morales presentó una revocatoria ante la Corte para revertir la decisión que, según él, atenta contra la Constitución y el mandato presidencial y «pone en riesgo la relación bilateral».

El pasado 7 de junio, Estados Unidos y México alcanzaron un acuerdo que detuvo de la amenaza de Trump de imponer aranceles y que, además del despliegue de miles de miembros de la nueva Guardia Nacional en las fronteras sur y norte, prevé que ese país acoja a migrantes que esperan resolver su solicitud de asilo.

El concepto de «tercer país seguro» es un término de cooperación internacional entre Estados y según Acnur ayuda a reasentar a los refugiados en un tercer país que ha acordado admitirles y otorgarles residencia permanente, una solución duradera que implica la reubicación de refugiados.

A finales de 2018, de acuerdo a la Agencia de la ONU para los Refugiados, había 20,4 millones de refugiados de interés, pero menos del 1 por ciento fueron reasentados ese año, pues una pequeña porción de países forma parte del programa, en el que Estados Unidos, Canadá, Australia o los países nórdicos son los principales socios.