Discurso del Presidente del Congreso Alvaro Arzú Escobar.

Nacionales - 14 enero, 2020

Como Presidente del Congreso en los dos últimos años de la VIII Legislatura, el diputado @AlvaroArzuE en su intervención refiere que en la #SesiónSolemne se clausurará la VIII Legislatura, se dará posesión a la IX Legislatura y al binomio presidencial.

El 2019 fue un año en que avanzamos en la modernización de las normas presupuestarias, financieras, de administración, de auditoría, recursos humanos y tecnología de este organismo de Estado, así como en la rendición de cuentas, dijo el presidente @AlvaroArzuE.

Con satisfacción puedo asegurar que el Congreso de la República alcanzó en varias direcciones y unidades ejecutoras estándares internacionales, convirtiéndose en un referente para otros Congresos de la región.

En el tema legislativo, el Pleno del Congreso aprobó leyes para beneficio del pueblo de Guatemala, labor que propició ejercicios de diálogo y concertación sobre la base del respeto a la opinión de cada fuerza política acá representada.

Legislar fue un ejercicio democrático, pues legislamos en materias económica, comercial, financiera electoral y penal, recuperando la soberanía legislativa, pues dejaron de imponer sus criterios los agentes foráneos que mandaban sobre muchas de las decisiones del Congreso.

Es un honor y un privilegio ser presidente del Congreso de la República y poder afirmar que, con muchas limitaciones y barreras espurias, he cumplido la misión de equilibrar la balanza de la dignidad y la justicia en momentos de gran riesgo.

Para ello, señores diputados, su trabajo y esfuerzo fue determinante. A mis compañeros y amigos diputados que hoy dejan su curul, les expreso mi gratitud más profunda. Mi reconocimiento personal por haber colaborado a que la patria nuestra recuperará su dignidad y su soberanía.

Hoy los guatemaltecos somos más fuertes que hace cuatro años, porque hemos aprendido las lecciones de la historia con serenidad, con humildad, con paciencia, porque en todo momento nos hemos esforzado por ser honestos con nosotros mismos y justos con los otros.

No somos más que eslabones de la historia y herramientas de Dios. Y no somos quiénes para romper el sentido de la historia o contravenir la voluntad divina que fundamenta toda norma humana.

A quienes continuamos, les digo, sigamos construyendo sobre la base de lo que logramos realizar. Mis manos están abiertas para estrecharlas con las de Ustedes y, con renovadas fuerzas, continuemos caminando hacia un futuro prometedor para Guatemala