Un barco con más de 700 pasajeros y un cadáver parte desde Marruecos a España

Internacionales - 22 mayo, 2020

Un ferry de la compañía Balearia con 711 personas a bordo, más un ataúd con el cadáver de un español, salió hoy del puerto de Tanger Med con destino a Málaga, dentro del dispositivo de repatriación de los españoles bloqueados en Marruecos desde que este país magrebí cerrara sus fronteras el 13 de marzo.

Viajan a bordo una mayoría de españoles y, junto a ellos, 230 marroquíes residentes en España y una decena de ciudadanos de otros países europeos, parte de los centenares de personas inscritas en los consulados españoles y para las que se han previsto otros dos ferris, el 28 de mayo y el 4 de junio.

En el barco de hoy era obligatorio presentarse con vehículos «matriculados en la Unión Europea» (eran 320), pero la embajada y los consulados de España, que organizan el viaje con la compañía Balearia, propiciaron que entrasen en la nave una veintena de personas sin vehículos consideradas en «urgencia humanitaria».

Entre ellas hay una mujer con un embarazo de riesgo y tres hijos que la esperan en España, una discapacitada en silla de ruedas con oxígeno o un niño al que se ha diagnosticado leucemia, casos que requieren tratamiento médico urgente.

Uno de los casos resueltos tras una gran polémica es el del catalán Pepe Pérez, fallecido el 10 de mayo a los 62 años por un accidente en Tánger, donde residía con su esposa.

Su hija, Claudia Pérez, promovió una intensa campaña en las redes sociales en protesta porque el consulado español de Tánger le proponía repatriar el cadáver de su padre en un ferry de carga, pero ella exigía que viajara junto a la viuda.

A la dificultad burocrática que supone la repatriación de cadáveres se añadían en este caso los servicios mínimos con que trabajan los juzgados marroquíes en tiempo de confinamiento y del mes sagrado del ramadán, pero finalmente el consulado logró resolver el caso.

Un coche fúnebre ha tenido que viajar vacío desde España dentro del ferry para trasladar hasta Reus el cadáver de Pepe Pérez, ya que un vehículo mortuorio marroquí no habría podido regresar a su país por el cierre estricto de las fronteras.

En el puerto de Tánger Med, al que no se permitió el acceso de periodistas, los coches que viajan en el ferry pasaron un protocolo de desinfección, mientras que a los pasajeros se les tomó la temperatura en las instalaciones aduaneras y se les volverá a tomar dentro de la embarcación.

Al llegar a Málaga tras cuatro horas de viaje (serán las 20.00 hora local) les espera un control sanitario: en caso de encontrarse a un viajero con la COVID-19, será derivado a un hospital.

El resto de viajeros tendrá que guardar una cuarentena obligatoria de catorce días en su domicilio, según establece el estado de alarma vigente en España.

El barco de hoy era una reclamación largamente manifestada por los miles de personas que quedaron bloqueadas en Marruecos el pasado 13 de marzo y que no pudieron subir a los dos aviones fletados por Iberia y que transportaron a 369 personas en total.

Desde España, la asociación de amistad hispano-marroquí ITRAN, que ha asumido la defensa de todos los españoles o residentes bloqueados en Marruecos y ha llevado su caso al Parlamento y al Defensor del Pueblo, sigue criticando los criterios de selección de personas que han montado en el barco.

Contactado por Efe, su fundador y presidente, Mohamed Alami Susi, dijo que tienen un listado con 90 enfermos y 30 mujeres embarazadas que también considera «casos urgentes», además de 190 mujeres con hijos en España, y se quejó de que el simple criterio de los vehículos haya sido prioritario sobre el de estas personas.

El cierre de fronteras decretado por Marruecos el 13 de marzo para evitar la propagación del coronavirus ha tenido varias excepciones con vuelos y barcos de repatriación, que han permitido salir del país a cerca de 90.000 personas, mientras que en sentido contrario solo medio millar han accedido a Marruecos, en concreto desde Ceuta y Melilla. 

Con información de Efe