11 datos curiosos sobre los árboles

Ciencia - 17 agosto, 2020

Los árboles absorben el carbono de la atmósfera y le brindan un hogar a los animales silvestres. ¿Pero sabías que también pueden «hablar» entre ellos, y enviar señales de socorro cuando son atacados?

60.000 especies distintas

Hay alrededor de 3 billones de árboles en el mundo, según un estudio de la Universidad de Yale. Eso incluye más de 60.000 especies de árboles conocidas. Brasil, Colombia e Indonesia son los países con más especies de árboles. La mala noticia: hoy en día hay un 46% menos de árboles que al principio de la civilización humana.

Los árboles «migran» para huir del cambio climático

Los árboles claramente no pueden desarraigarse y moverse, pero sus centros de población pueden cambiar con el tiempo en respuesta a las presiones climáticas. Un estudio que examinó 86 especies de árboles entre 1980 y 2015 en el este de los Estados Unidos encontró que el 73% se movió hacia el oeste, donde las lluvias están aumentando. En promedio, se desplazaron unos 16 kilómetros por década.

Manteniendo las ciudades frescas

Los árboles no solo nos dan sombra, sino que también pueden mitigar las temperaturas extremas transpirando, absorbiendo la radiación del sol y liberando agua en el aire a través de sus hojas. Un estudio realizado en 2019 en EE.UU. encontró que una cobertura de las copas de los árboles del 40 por ciento o más podría reducir las temperaturas en las ciudades hasta 5 grados.

Aspirando contaminantes

Los árboles extraen CO2 de la atmósfera y por lo tanto son cruciales en la lucha contra el cambio climático. También pueden usar sus hojas para filtrar partículas y gases tóxicos como el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre del aire. Un estudio reciente encontró que el abedul plateado, el tejo y los árboles viejos podrían reducir las partículas a tasas de 79%, 71% y 70% respectivamente.

Poder curativo

Los árboles pueden reducir nuestros niveles de estrés y ayudarnos a sentirnos más felices y saludables. Varios estudios han demostrado que pasar tiempo en la naturaleza, o incluso solo mirar los árboles o las flores a través de una ventana, puede reducir la presión arterial, estimular el sistema inmunológico, mejorar el sueño y reducir la depresión y la ansiedad.

Los árboles «hablan» entre sí

Los bosques tienen sus propios sistemas de comunicación que permite a los árboles intercambiar nutrientes y enviar alertas sobre sequías o enfermedades. Interactúan a través de redes de hongos del suelo, conocidas como redes micorrícicas. Estudios han demostrado que el abedul de papel (en la foto) y los abetos utilizan este sistema para enviar agua, carbono y nutrientes de un lado a otro.

Enviando señales en el aire

Los árboles no pueden huir si sus hojas están siendo devoradas por un herbívoro hambriento. Pero lo que pueden hacer es liberar químicos el aire para advertir a los miembros cercanos de la misma especie que hay una amenaza en la zona. Otros árboles responden aumentando su propia producción de toxinas anti-herbívoras, lo que, en el caso de las acacias (foto), hace que sus hojas se vuelvan amargas.

Buscando refuerzos

Cuando son asediados por bichos o parásitos, algunas especies, como los manzanos y las plantas de tomate, pepino y habas, liberan compuestos en el aire para alertar al depredador del atacante. Un estudio europeo demostró que los árboles infestados de orugas emiten señales químicas para atraer a las aves que se alimentan de orugas, como el herrerillo (foto).

Matusalén ha vivido muchas cosas

Los árboles son los organismos vivos más antiguos de la Tierra. Un solo ejemplar puede sobrevivir cientos, incluso miles de años. Según la OldList, un registro oficialmente fechado de árboles antiguos, el organismo vivo más antiguo que se conoce es un pino Bristlecone de las Montañas Blancas de California. Llamado Matusalén, tiene alrededor de 4.850 años.

Hyperion, el gigante

Una fotografía no puede hacer justicia a los árboles más altos del mundo: las secoyas. El ejemplar vivo más alto conocido es una secoya costera llamada Hyperion que mide 115,85 metros, más que el Big Ben o la Estatua de la Libertad. Se cree que el gigante, descubierto en 2006 en California, tiene varios cientos de años.

Otros récords

California también es el hogar de una secuoya gigante, que se cree que es el árbol vivo más grande en cuanto a volumen. Se extiende hasta una altura de 83,8 metros y tiene 7,7 metros de diámetro. El título del árbol más ancho del mundo se lo lleva el Árbol del Tule (foto), un ciprés de Moctezuma en el estado mexicano de Oaxaca. Tiene un diámetro de 11,6 metros y una circunferencia de 42 metros.

Fuente: DW Español