Estados Unidos confirmó el martes 8 de septiembre que sus fuerzas destruyeron cinco petroleros iraníes, en una nueva escalada de las tensiones con Teherán.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) indicó que la operación se produjo después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) intentara atacar en dos ocasiones, durante los dos días anteriores, un buque de la Armada estadounidense con misiles balísticos.
Según CENTCOM, la embarcación logró evadir los ataques y ningún miembro del personal estadounidense resultó herido. Antes de atacar los cinco petroleros, las fuerzas estadounidenses ordenaron a sus tripulaciones abandonar las embarcaciones.
Rubio advierte sobre nuevos ataques
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que Washington respondería contra petroleros vinculados a Irán cada vez que Teherán intentara atacar buques estadounidenses.
Las operaciones se registraron en el golfo de Omán y cerca de la isla de Kharg. Medios estatales iraníes también reportaron ataques contra embarcaciones en las inmediaciones del puerto de Jask.
Irán anuncia represalias
Horas después, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró haber respondido a las acciones estadounidenses.
Irán afirmó haber atacado dos buques de guerra estadounidenses, ocho petroleros y objetivos de Washington en Jordania. Además, señaló que lanzó misiles contra la base de Al-Azraq.
Las autoridades estadounidenses indicaron que sus embarcaciones no sufrieron daños por los ataques atribuidos a Irán. Mientras tanto, Jordania informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron varios misiles dirigidos hacia su territorio y que no se registraron víctimas.
El intercambio de ataques representa una nueva escalada de las tensiones en torno al estrecho de Ormuz y el golfo de Omán, una zona estratégica para el transporte internacional de petróleo.