La eliminación de Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 provocó una fuerte reacción en el entorno del fútbol alemán. La derrota frente a Paraguay por 4-3 en la tanda de penales puso fin al recorrido de la Mannschaft y generó una ola de críticas por el rendimiento del equipo.
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el de Jürgen Klinsmann, exseleccionador de Alemania y campeón del mundo en 1990. En declaraciones a ESPN, calificó la eliminación como un hecho «devastador, ridículo y vergonzoso», además de lamentar el impacto que representa para el fútbol de su país.
Klinsmann aseguró que el equipo nunca mostró la intensidad necesaria para competir durante los 120 minutos de juego. A su criterio, los jugadores carecieron de energía, agresividad y capacidad para controlar el partido frente a una selección paraguaya que supo aprovechar sus oportunidades.
El exdelantero también manifestó su sorpresa por el desempeño del conjunto alemán en la tanda de penales, una instancia en la que históricamente la selección europea ha destacado. Incluso señaló que el plantel dio la impresión de no estar preparado para afrontar una definición desde los once metros.
Lejos de responsabilizar únicamente al cuerpo técnico, Klinsmann afirmó que el fracaso debe ser asumido por todos los involucrados en el proyecto. En ese sentido, señaló que la responsabilidad alcanza a la federación, al cuerpo técnico y a cada uno de los 26 futbolistas convocados para disputar la Copa del Mundo.
Finalmente, pidió una profunda autocrítica dentro de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y consideró que será necesario revisar el proyecto deportivo en todos sus niveles. Según el exseleccionador, las consecuencias de esta temprana eliminación serán inevitables y deberán marcar el inicio de una reestructuración.