El lago de Atitlán, en Sololá, presenta una reducción de su nivel que genera preocupación entre vecinos y representantes del sector turístico, principalmente en la bahía de San Lucas Tolimán, donde el cambio se ha vuelto visible durante los últimos meses.
La falta de lluvias y las altas temperaturas estarían relacionadas con el fenómeno del Niño. En aproximadamente cuatro meses, el retroceso del agua en esta zona alcanza entre 10 y 12 metros, dejando al descubierto parte del muelle y del mirador de madera ubicado en la bahía.
Reducción se ha observado durante varios años
La situación actual se suma a un retroceso estimado de entre 20 y 25 metros durante los últimos cuatro años. Esta disminución ha generado inquietud por los efectos que la sequía podría tener sobre el lago y las estructuras que anteriormente permanecían junto al agua.
De acuerdo con la información proporcionada, también se proyecta una reducción aproximada de 10 centímetros en el nivel vertical del lago. Sin embargo, la disminución puede apreciarse de manera horizontal con mayor amplitud en determinados sectores del espejo de agua.
Advierten posibles efectos por el calor y la sequía
Las condiciones registradas durante las últimas semanas están asociadas a las altas temperaturas y a la ausencia casi total de lluvias durante varios meses en la región. El fenómeno de El Niño también podría continuar influyendo en las condiciones hídricas del lago.
Especialistas advierten además que, si persisten el calor y la sequía, la cianobacteria podría multiplicarse. Esta situación podría representar un problema adicional para la salud y el equilibrio del lago de Atitlán.