Los celulares forman parte de la vida cotidiana y un contacto accidental con agua puede generar preocupación inmediata. Ante esta situación, actuar correctamente puede ayudar a reducir posibles daños en el dispositivo.
Aunque algunas prácticas populares incluyen utilizar arroz, secadores de cabello o intentar encender inmediatamente el teléfono, los fabricantes advierten que varias de estas acciones pueden empeorar el problema.
¿Qué sí debe hacer?
- Apáguelo: Si el dispositivo se mojó considerablemente, apagarlo puede ayudar a evitar posibles daños eléctricos mientras continúa húmedo.
- Desconéctelo: Si estaba conectado al cargador o a algún accesorio, retírelo y no vuelva a conectarlo hasta que el puerto esté completamente seco.
- Retire elementos externos: Dependiendo del modelo, puede retirar la funda, tarjeta SIM o microSD para facilitar el secado.
- Elimine el exceso de líquido: Se recomienda secar cuidadosamente el exterior con un paño limpio y sin pelusa. Algunos fabricantes aconsejan colocar el puerto de carga hacia abajo y dar golpes suaves contra la mano para ayudar a expulsar la humedad.
- Déjelo secar al aire: Coloque el dispositivo en un espacio seco y ventilado, a temperatura ambiente. Un ventilador con aire fresco puede ayudar a acelerar el proceso.
¿Qué no debe hacer?
- No utilice arroz: Apple advierte que las pequeñas partículas pueden ingresar al teléfono y dañar sus componentes o conectores.
- No aplique calor: Secadores de cabello, hornos y otras fuentes de calor pueden dañar los componentes internos del dispositivo. Tampoco se recomienda utilizar aire comprimido.
- No introduzca objetos en los puertos: Hisopos, papel absorbente u otros materiales pueden empujar la humedad o residuos hacia el interior.
- No lo cargue mientras esté húmedo: Debe esperar hasta que el puerto y el cable estén completamente secos. Algunos teléfonos muestran una alerta que desaparece cuando detectan que ya no existe humedad.
El procedimiento depende del dispositivo
Las recomendaciones pueden variar según la marca, el modelo y su nivel de resistencia al agua. Incluso los teléfonos con certificación de resistencia pueden sufrir daños si presentan golpes, desgaste o exposición prolongada a líquidos.
Si después del secado el dispositivo no enciende, no carga correctamente o continúa mostrando alertas de humedad, lo recomendable es acudir a un servicio técnico autorizado para una revisión.