Tras conocerse la condena por conducción bajo los efectos del alcohol del integrante del Real Madrid, Raúl Asencio, su entrenador, José Mourinho, inició con un contundente elogio hacia el jugador.
“En Valdebebas es un profesional ejemplar. Cuando estaba bien nadie entrenaba más y mejor que él. Ahora, es el primero en llegar y el último en salir en su recuperación”, expresó.
Sin embargo, la defensa del futbolista fue solo el inicio. “Un jugador del Real Madrid lo es las 24 horas al día, los siete días de la semana y los 12 meses del año”, sentenció Mourinho, dejando claro que representar al club también implica responsabilidad fuera de la ciudad deportiva.
El entrenador también manifestó su disgusto y decepción por las acciones del jugador. “Lo que haces fuera del Real Madrid puede dañar la imagen y prestigio del Real Madrid, de un club intocable”, afirmó.
Posteriormente, añadió: “No estoy feliz. Errores todos hacemos, pero errores acumulados son una cosa diferente”.
El hecho que provocó la condena
El origen del enfado se remonta a la madrugada del 16 de agosto, cuando Asencio fue interceptado en un control en el sur de Gran Canaria mientras conducía un Porsche Macan GTS.
El jugador registró 0,90 y 0,88 miligramos por litro de aire espirado, cifras muy superiores al límite general establecido en 0,25.
Como consecuencia, la resolución judicial estableció una multa de 14.400 euros y la retirada del carné de conducir durante ocho meses.