Un fuerte sismo de magnitud 6.3 sacudió este jueves el estado de Alaska, Estados Unidos, según información preliminar difundida por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El movimiento telúrico ocurrió durante la mañana y tuvo su epicentro en el mar, a 84 kilómetros al suroeste de la localidad de Nikolski, de acuerdo con los datos proporcionados por el organismo estadounidense.
El temblor se originó a una profundidad aproximada de 35 kilómetros. Hasta el momento, las autoridades locales no han informado sobre personas heridas ni daños materiales derivados del fenómeno.
Debido a que el epicentro se ubicó en el océano, organismos de monitoreo mantuvieron vigilancia ante la posibilidad de efectos en otras zonas. En Perú, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra informó que el movimiento no generó alerta de tsunami en su litoral.
Mientras tanto, especialistas en sismología han advertido sobre la acumulación de energía tectónica en distintas regiones del planeta. En ese contexto, el sismólogo César Jiménez Tintaya, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se refirió a la situación sísmica de la zona central del Perú.
El especialista explicó que la costa central peruana mantiene una acumulación de energía sísmica desde el terremoto de 1746, considerado uno de los eventos más destructivos registrados en esa región.
Jiménez Tintaya señaló que movimientos ocurridos posteriormente, entre ellos los terremotos de 1940, 1966, 1974 y 2007, habrían liberado parcialmente la energía acumulada. Según su análisis, estos eventos no habrían disipado por completo los esfuerzos tectónicos de la zona.
El experto indicó que la actividad sísmica registrada a lo largo de los años representa un escenario que debe ser tomado en cuenta por las autoridades y la población peruana. Sin embargo, estas declaraciones corresponden al riesgo sísmico del Perú y no establecen una relación directa entre el sismo de Alaska y la ocurrencia de un futuro terremoto en territorio peruano.