Guatemala enfrenta dificultades para trasladar rápidamente las reducciones temporales del precio internacional del petróleo al consumidor, debido a su dependencia de las importaciones de gasolina y diésel refinados.
Al ser un país importador neto de combustibles refinados, Guatemala está expuesta a las variaciones de los mercados internacionales. Sin embargo, las bajas en el precio del petróleo crudo no se reflejan de inmediato en las estaciones de servicio, debido a los tiempos de compra, transporte y distribución.
Los precios pueden tardar en ajustarse
Jorge Padilla, director ejecutivo de FTI Consulting en México, explicó que esta dinámica puede provocar que las reducciones del petróleo tarden semanas o incluso meses en llegar a los consumidores guatemaltecos.
El mercado energético internacional enfrenta dificultades por los ataques a infraestructura petrolera rusa y las restricciones en rutas marítimas estratégicas, como el estrecho de Ormuz. Por esta vía transita aproximadamente el 21 % del petróleo mundial, equivalente a unos 21 millones de barriles diarios, según los datos citados en el análisis.
Menor capacidad de refinación presiona los precios
Padilla señaló que las limitaciones en la capacidad de refinación obligan a los países importadores a competir por cantidades disponibles de gasolina y diésel terminados. Esta situación eleva los costos de procesamiento y puede encarecer los derivados, incluso cuando disminuye el precio del crudo.
Las expectativas relacionadas con la transición hacia energías limpias también desincentivaron durante años la construcción de nuevas plantas refinadoras. Según el análisis, esta situación redujo la capacidad de respuesta de la oferta ante aumentos en la demanda industrial y del transporte.
En una simulación de precios finales en Guatemala, Padilla explicó que de cada Q100 pagados por los combustibles, aproximadamente Q66 corresponden al producto refinado, los fletes y los seguros. Los impuestos representan cerca de Q21, mientras que el monto restante se distribuye entre márgenes de operación, costos portuarios y transporte local.
Los datos comparativos de marzo de 2025 y marzo de 2026 muestran que el volumen importado de gasolina aumentó un 3.2 %, mientras que el costo total de importación se elevó un 21 %. Esta diferencia evidencia que el país tuvo que destinar más recursos para adquirir un volumen mayor de combustible.
Guatemala mantiene una alta dependencia energética
Durante 2025, Guatemala importó 19.77 millones de barriles de gasolina regular y superior, además de 17.34 millones de barriles de diésel. Esta dependencia, sumada a las variaciones del tipo de cambio y los costos internacionales, limita la posibilidad de que una reducción temporal del petróleo se traduzca rápidamente en precios más bajos en las gasolineras.